De las chingaderas de la vida – Día 12

Hoy tenía muchas ganas de escribir sobre la Clase Media en México. Me he pasado toda la mañana leyendo artículos y publicaciones sobre el tema, pero la verdad lo voy a dejar para otro día y me dedicaré a desahogarme y quejarme de todas las chingaderas a las que desde hace 12 días y tal vez más me tengo que enfrentar.

Si han estado leyendo esta sección ya sabrán que estoy desempleada que tengo solo 800 pesos en mi cuenta de ahorros y que para este momento han de ser como 600 pesos, porque he comprado mis cigarros (fumo una cajetilla diaria, pff). También ya sabrán que a parte de no tener trabajo una ONG y una editorial me deben unos 21 mil pesos por trabajo hecho y en estos 12 días he postulado a más de 50 vacantes. Desde asistente de CEO (o sea secretaria) hasta editora.

Peroooo, no me voy a quejar de mi desempleo, tengo días escribiendo sobre la situación en México, así es que me queda claro que no soy la única en esta situación y también me queda claro que en 15 días no voy a encontrar trabajo.

[Con tono de sermón dominical] Hoy les vengo a hablar (bueno a escribir) de todas esas chingaderas que uno tiene que aguantar, sortear y superar. Sí así como si no fuera suficiente tener que sufrir el cambio climático, la contaminación, los sueldos de miseria, el trafico, el transporte público chafa que tenemos, no poder comer salsa verde porque el kilo de tomates está a 80kg y todas esas cosas de las que no tenemos el más absoluto control. Uno tiene que lidiar con las chingaderas del prójimo.

Ejemplo mayor de chingadera:

Hace 3 años yo tenía una laptop Dell XP, la súper compu, que por cierto me costó las perlas de la virgen, a la semana después de haberse vencido la garantía, la compu no volvió a prender jamás, bueno en realidad prendía la compu, pero no la pantalla. Tenía un amigo (tenía porque ya se murió y si no se hubiera muerto de todas formas ya no sería mi amigo) que se dedicaba a arreglar compus y antes ya me había arreglado otras, así que se la lleve. Con mucha solemnidad me dijo que el problema era la tarjeta madre y que había que cambiarla y eso me iba a salir muy caro, y que mejor la vendiera por partes. Yo no quedé conforme con el diagnóstico, porque está bien que yo no sepa nada de compus, pero pos sí sabía que era una buena compu, no era una Hacer mini de 3 mil pesos, pues. ¿Cómo que se le había chingado la tarjeta madre en un año? En fin, a mi me urgía una compu para trabajar así que saliendo de ahí me fui a comprar una Mac.

Guardé la Dell y meses después la lleve a revisar a otro lugar y me dieron el mismo diagnóstico, la volví a guardar y así pasó el tiempo. Según yo algún día la iba a vender en parte o algo. Total que hace unas semanas la laptop de mi mamá empezó a fallar, así que me dediqué a buscar a alguien que la revisara. El amigo ese que les conté antes ya se había muerto, así que no se la podía llevar a él. Total que en la búsqueda me recomendaron a muchos amigos de los amigos, hasta que por fin, decidí llevársela a uno de los recomendados. Decidí llevársela a él, solo porque me dio buena vibra. Me dio buena vibra, porque no me dijo choros no me dijo “pues tengo que verla para saber que es” o “déjamela para abrirla y ya te digo”. En realidad desde el principio me dio tres diagnósticos y me cotizó.

Total le lleve la compu de mi mamá el chico de los tatuajes, así le voy a llamar. Al día siguiente me entregó la compu de mi mamá, funcionando perfectamente y la factura de las piezas que había cambiado. Cuando la fui a recoger en la plática salió mi Dell. El chico de los tatuajes, igual que yo había pensado hace años, me dijo “está muy raro, esas son buenas compus, trámela, lo más seguro es que sea el chip de video”. Total que a los pocos días se la llevé y antes de que sucediera cualquier cosa cuando la abrió me dijo “esta no es la pantalla de tu compu, tu compu está nueva y la pantalla está verde de uso” Y yo así con cara de :O . (Ni para irle a mentar la madre al muerto, porque el único que se había quedado con esa computadora había sido mi “amigo” que ya está muerto).

Total le dejé la compu al chico de los tatuajes, a los dos días me habló para decirme que efectivamente era el chip de video, y que me saldría en 862 pesos arreglarla. Con todo y que no tengo dinero, le dije que sí. La arregló, se tardó como una semana, pero hoy la computadora que había dado por muerta, funciona a la perfección y hasta le puso otra pantalla.

Me encantaría poder recomendárselos, pero el chico de los tatuajes se negó, dice que lo suyo es crear software y e ir por la vida arreglando hardware le quita mucho tiempo y que se aventó a arreglar la mía porque le caí bien. (Sorry!)

Ejemplo común de chingaderas:

Hace un mes se tapó la taza del baño. A mi no me gusta usar drano porque esa madre contamina mucho, entonces cuando se tapa el fregadero o una coladera o el baño le echo Coca-cola y asunto arreglado, entonces pues le eché Coca. Lo cual no resolvió mucho el problema así que le tuve que llamar al plomero. Cuatro días para que el señor plomero se dignar a venir a trabajar. Total vino quitó la taza, según el había un trapo atorado (¿?) en fin, según él, ya había resuelto el problema. Obvio no! Obvio dejó todo peor de cómo estaba, así que le volví a llamar, una semana más para que se dignara a venir, total que él señor plomero obviamente alegó qué el había hecho bien su trabajo, que el problema era mi taza y que había que cambiarla, obvio él me podía vender una.

– [Con tono de plomero] No señitooo, el problema es su taza, hay que cambiarla. Yo ahí en el negocio tengo una.

– [Con tono de vete a la chingada] Muchas gracias, no le voy a pagar más y menos le voy a comprar una taza. Hasta luego.

Fui al súper, compre drano y asunto arreglado.

Ejemplo de chingaderas producto del nepotismo:

Cuando entré a trabajar a la ONG, sí esa a la que renuncié porque al día de hoy no me han pagado, tenían dos días de haber contratado un nuevo proveedor para la página web. Así que mi primer día de trabajo, me toco lidiar con la migración. Ahí me informaron que habían pagado 6 mil pesos por la página, y respiré con alivio. El gusto no me duró mucho a la media hora tuve una reunión con el proveedor. Ahí me enteré que habían pagado 6 mil pesos por una plantilla y por marketing digital. El servicio no incluía el diseño, o sea aparte le tenía que pagar a un diseñador y su marketing digital era mandar 5 mil correos a su base de datos. 5 mil correos sin filtro, o sea ellos no me aseguraban que mis correo le iban a llegar a personas o empresas que pudieran estar interesados en mi servicio. O sea era un envío a lo pendejo. Nunca tuve acceso a la página anterior, ni el proveedor anterior ni el nuevo supieron cómo darme acceso a la página que habían volado, así que había que crear en su totalidad los contenidos. Como a las 4 semanas me dieron acceso ¬¬.

Total que haciendo cuentas la página me iba a salir en 11 mil pesos, 6 mil de la pendeja plantilla y 5 mil del diseñador y nos íbamos a ahorrar los contenidos, porque yo los iba a genera, si no la página iba a salir por lo menos en 15 mil pesos.

Y digo yo, por 15 mil pesos podría tener una chingonería de página, es más por 5 mil pesos, al día de hoy la ONG no tiene website, porque obvio nadie entiende como usar la plantilla.

Nota: el proveedor de la dichosa plantilla es el hermano de la directora de la ONG (Gracias vida, porque ya no sigo ahí y me libré de esa pesadilla).

Total que yo apuesto mis 600 pesos que tengo en el banco, a que cualquiera de ustedes puede superar una de estas historias. Y entonces aquí viene el punto de toda esta historia. Nos indigna que los políticos robes y hagan tranzas, pero vamos que el pueblo no está muy lejos de hacer lo mismo, a menor escala, pero para el caso es lo mismo.

Entre el escándalo de la aplicación por la que los senadores querían pagar un millón de pesos y la plantilla de 6 mill pesos con “marketing digital” sin target yo no veo mucha diferencia.

Tampoco veo mucha diferencia entre el señor plomero y el trabajo mal hecho que nuestros legisladores hacen.

Y son historias infinitas de prestadores de servicios que pura chingadera hacen y que roban y que son desonestos, desde el mecánico que siempre nos inventa historias y le cambia piezas a nuestros coches, o el taquero que vende carne de perro hasta, por ejemplo, Telmex, Telcel, y cualquier compañía de telefonía que nos cobran un dineral por un servicio, que valga la redundancia, no sirve. Y luego nos preguntamos que ¿por qué los gobernantes roban? ¿Qué por que los políticos son TAAAAN corruptos? Caray! Pues voleteemos a nuestro alrededor, ¿ustedes prestan un servicio, nunca se han tranzado a nadie?

Digo porque está cañón pensar que tenemos la mala suerte de pensar que todos los corruptos y ladrones del país están en el gobierno y el resto de los mexicanos, bien buenos y rectos que son. Pos no ¿verdad?

Y aquí en este tipo de casos es cuando SÍ apoyo a todos esos que dicen “el cambio está en uno” y pues sí, mientras no cambiemos esta forma de ser, mientras no cambiemos la cultura de la tranza que la tenemos metida hasta en los genes, no vamos a avanzar mucho, ni aunque tengamos las mejore reformas, ni el mejor presidente del mundo.

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