¿Hay o no hay productos en Venezuela?

Cuando llegué a Venezuela en junio de 2014 traía las maletas llenas de artículos de limpieza personal: shampoo, acondicionador, jabones, pasta de dientes, tampones, toallas sanitarias, afeitadoras e incluso un par de rollos de papel higiénico… Todo mundo decía que acá no había nada, con todo mundo me refiero a muchos medios, redes sociales e incluso los amigos de los amigos del primo del vecino que eran venezolanos.

Cuando preguntaba los propios venezolanos la realidad, que me explicaran si había o no había papel higiénico las respuestas eran confusas… a la pregunta: ¿Hay papel higiénico? Uno espera dos posibles respuestas: Sí o No. Pero nunca obtuve ninguna de las dos, lo mismo sucedió con el resto de los productos… ¿Hay o no hay shampoo? ¿hay o no hay jabón? No son preguntas tan complicadas, pero lo eran, así que mi solución fue cargar las maletas con esos productos y pagar exceso de equipaje.

Lo primero que hice cuando llegué a Caracas fue ir a un supermercado, porque tenía que comprar comida, los anaqueles estaban llenos de papel toilet (como le llaman acá), shampoo, acondicionador y todas esas cosas que por todos lados me decían que no había pero resulta que sí había… Había pagado exceso de equipaje por nada.

Conforme iban pasando los días, empecé a entender la dinámica si no de Venezuela, al menos de Caracas: los anaqueles estaban llenos de Head and Shoulders, no había otra cosa, más que eso, pero había shampoo, los anaqueles estuvieron llenos unos 5 semanas, después nunca más volví a ver shampoo, entonces los anaqueles se llenaron de acondicionador Pantene, no había otra marca, no había shampoo pero había acondicionador Pantene.

Jabón en barra siempre hubo, hasta diciembre, cuado dejé de verlos; rara vez había Palmolive o Dove y cuando había eran pocos y todos compraban lo más que podían, pero siempre hubo jabón. Siempre hubo crema para el cuerpo, nunca ha faltado.

Con el detergente era una historia parecida, había solo una marca, se acababa y llenaban los anaqueles de otra marca. Siempre en polvo, nunca líquido. Hasta que un día dejó de haber detergente y fue realmente mi primer crisis por la falta de un producto: tuve que lavar la ropa con shampoo a pesar de que tampoco había mucho shampoo, eventualmente el problema lo solucioné pidiendo a la gente que venía de otros países que me trajeran detergente. Lo mismo tuve que hacer con el shampoo… cuando les pregunto a mis compañeros de trabajo dónde compran detergente o shampoo o cómo resuelven ese problema, la verdad es que nunca he obtenido respuestas claras, nunca nadie me ha dicho “lo compro en tal tienda” o “voy con los buhoneros (mercado negro)” o simplemente “no uso shampoo”… para mi sigue siendo un misterio cómo le hacen… Eso sí los anaqueles siempre han estado llenos de Vanish, nunca ha faltado. No hay detergente pero hay Vanish. No había acondicionador pero había shampoo, no había shampoo pero había acondicionador. Las cremas y tratamientos capilares nunca han faltado, los anaqueles siempre han estado llenos de ampolletas, mascarillas para cabellos.

La historia del papel higiénico es la misma, siempre hubo, siempre una marca a la vez, eso sí, pero siempre hubo hasta diciembre. Nunca faltaron las servilletas en rollos, incluso hoy los anaqueles tienen servilletas en rollos, que para mi no son otra cosa que la versión grande un rollo de papel higiénico.

La pasta de dientes y los enjuagues bucales nunca ha faltado desde que estoy aquí, ahora los anaqueles están llenos, sospecho que en uno días dejará de haber, siguiendo el patrón de los otros productos.

Desde que llegué no hay desodorantes, esporádicamente aparece por alguna tienda un anaquel lleno de desodorantes Mum, que a nadie le gustan, pero igual se acaban.

Sigue sin haber afeitadoras pero por todos lados hay crema para rasurar y casi todos los supermercados tienen ceras y cremas depilatorias, pero simplemente no hay navajas, en las calles un par de veces las he visto con los buhoneros.

Regresando a mis primeras semanas en Venezuela, en esos días entendí que uno tiene que comprar lo que hay porque después no va a haber. Cuando llegué por todos lados había Ketchup, no había mayonesa ni mostaza, después hubo mayonesa pero no Ketchup, nunca he visto mostaza. Total que para hacerte una hamburguesa en tu casa tienes que almacenar productos que no vas a usar hasta que tengas todos los necesarios. Eso sí, los puestos de hamburguesas y hot dogs siempre han tenido las tres cosas.

Cuando yo llegué no había aceite, ahora hay aceite, tampoco había la dichosa harina PAN (la que usan para hacer arepas, y que como nota gastronómica aclaro que no sirve para hacer tortillas), no había esa marca pero había la que el Estado produce que nadie compraba porque “tal vez daña las arepas”. Eso sí en todos lados te vendían comida frita, porque aquí hasta el sushi fríen… no había aceite, pero de alguna forma todos los expendios de comida, desde el puesto de la calle hasta el restaurante más caro te vendía comida frita ¿cómo o dónde lo compraban, sigue siendo un misterio para mi, igual que el shampoo y el detergente.

Tampoco hay café en los supermercados. Mi oficina está justo a lado a una fábrica de café, todos los días tuestan y muelen café, todos los días lo huelo, pero no hay en los supermercados. En las cafeterías te venden capuchinos, cafés con leche y así, pero en los supermercados simplemente no hay café. Con este punto al menos queda claro que café se produce ¿a dónde se va? No lo sé.

En estos meses he aprendido/descubierto mucho referente a la falta de distribución de los productos. Descubrí que solo hay 3 compañías distribuidoras de papel higiénico, una de ellas es del Estado, las otras dos son privadas.

Solo hay una compañía encargada de distribuir en siete estados los productos de Procter and Gamble, en los estados donde hay mas escasees de productos: la empresa de los Herrera, la que hace unas semanas descubrieron que tenía almacenadas más de 1.5 toneladas de esos productos que no hay: pañales, shampoo, detergente, etc., compañía que encima resulta estar ligada directamente con Leopoldo López, el mártir fabricado por la oposición venezolana.

Tengo una bolsa de leche en polvo que compré una vez aunque no tome leche, la compré para hacer hot cakes, nunca he visto leche fresca, aunque mis compañeros de casa sí la han encontrado porque hay en el refrigerador. Cada semana compro queso fresco que se hace con leche, pero la gente dice que no hay leche y sí no hay en los supermercados, pero si hay queso artesanal quiere decir que se está produciendo leche en el país.

… así he aprendido que a veces las preguntas más simples no siempre tienen la respuesta más simple.

4 comentarios en “¿Hay o no hay productos en Venezuela?

  1. Después de leer sobre la falta de productos, me queda la luda, y los precios?
    Son accesibles al menos, o son estratosféricos comparado con, por ejemplo Colombia, México, EUA? y tomando en cuenta el costo de las cosas, qué tal está el ingreso que uno obtiene? los sueldos y salarios en verdad son realistas como para pagar artículos caros? hay artículos baratos? y las rentas? y el costo de la vivienda? y del transporte?
    Hay tantas cosas que seguro que son por demás distintas.

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